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Declaración del PTS Zárate ante la pandemia

La gran crisis sanitaria mundial que se abrió con el rápido esparcimiento del virus Covid19 demostró la importancia de la salud pública para atender las necesidades de las mayorías.

En todo el mundo hemos visto el fracaso de las políticas que priorizan las ganancias empresariales antes que el bienestar del pueblo trabajador.

En Argentina, el sistema de salud público fue blanco de las políticas de recorte y ajuste de la reforma neoliberal desde la dictadura a esta parte, y no ha sido revertido. Por el contrario ha sido profundizado durante los últimos 4 años del gobierno de Cambiemos. Desde las bancas de diputados del Frente de Izquierda hemos exigido en reuniones virtuales con el ministro de salud, entre otras cosas la unificación del sistema público y privado de salud para garantizar la atención de todas las personas con o sin recursos.

Aunque el ministro de salud Ginés le reconoció a Nicolás Del Caño la posibilidad de avanzar en ese sentido, terminaron cediendo ante el gran lobby empresario que maneja el sector.

Los empresarios de la salud no pararon de incrementar sus cuotas de atención prepaga y siguen lucrando con nuestra salud. Llegaron al extremo de reducir los sueldos del personal de salud que está expuesto al virus y haciendo esfuerzos para hacer frente a la pandemia.

Hoy, los gobiernos nacional, provincial y municipal sostienen que han realizados mejoras significativas, aunque la realidad demuestra que solo son medidas temporales que no responden a un plan estratégico de infraestructura sanitaria para enfrentar la pandemia y mejorar la demanda de salud pública. Mientras la cantidad de contagios y muertes por el covid marca un ascenso cuando están empezando las bajas temperaturas, se preparan
para flexibilizar la cuarentena y habilitar la producción de bienes y servicios no esenciales a pedido de los empresarios.

Por su parte, Zárate no está exento de la situación en el resto del país. Nuestra ciudad cuenta con muy pocas camas de internación y respiradores artificiales que atiendan a la necesidad que puedan presentar enfermos por coronavirus. Con más 150.000 habitantes en la ciudad, la realidad es que será muy difícil afrontar un brote importante de contagios con un número tan bajo de camas y respiradores. Los trabajadores de la salud denuncian
faltantes de insumos esenciales como barbijos, sanitizantes, guantes,etc. y lo peor todavía no llegó.

Una ciudad que aloja a importantes multinacionales con grandes centros fabriles no han hecho prácticamente ningún esfuerzo para aportar en infraestructuras e insumos sanitarios. Las propias empresas aseguraron la posibilidad de reconvertir sus fábricas para producir insumos pero no lo hacen, o lo hacen con la perspectiva de seguir aumentando sus ganancias. Tal es el caso de Toyota que podría producir respiradores, Softyss (ex Papelera del Plata) podría fabricar barbijos y camisolines, Quilmes e Isembeck alcohol y sanitizante de manos, Tenaris podría producir tubos para respiradores y camas, entre otras. Todas estas han cosechado ganancias multimillonarias perjudicando la salud de los operarios y el de los barrios aledaños contaminando el aire, suelo y agua de la zona. Sólo se preocupan por sus ganancias, por eso despiden y suspenden con rebajas salariales como es el caso de Techint. A pesar del Decreto Nacional de Urgencia que prohíbe los despidos se ha registrado un aumento del 900% de los mismos.

La CGT en lugar de defender los puestos de trabajo y el salario, aceptó rebajas salariales para los trabajadores suspendidos.

Ante esto, el Municipio ofrece como solución el esfuerzo y solidaridad de los trabajadores desde sus casas (fabricando barbijos y tapabocas), sin tocar un centavo de las ganancias de las grandes empresas de la zona, o exigir que reconviertan su producción para hacer frente a esta crisis.

Por el contrario, las y los trabajadores de Madygraf, una gráfica recuperada bajo control obrero en el corazón de la Zona Norte, mostraron un gran ejemplo de solidaridad y cooperación obrera y han reconvertido su planta para la producción de sanitizante de manos y mascarillas que comercializan a precios accesibles, y otra gran parte de la producción son donadas a hospitales zonales.

Mejorar las condiciones de vida para poder enfrentar la pandemia

Esta pandemia que no solamente ha dejado en evidencia los problemas del sistema de salud que poseemos, sino que también nos mostró y demostró las miserables condiciones en que muchas y muchos viven.
En nuestra ciudad, en las últimas semanas las familias del ex ferri perdieron su vivienda por la crecida del río. Una situación que vienen denunciando desde hace mucho tiempo sin obtener respuesta del gobierno municipal. Nada más y nada menos que el acceso a una vivienda digna. Una situación parecida sufren los que viven hacinados en villas y asentamientos sin servicios de agua corriente o cloacas; o los que se encuentran pagando
un alquiler en un contexto de caída de los ingresos. La ciudad afronta un déficit habitacional de por lo menos 10.000 mil viviendas hace años.

¿Cómo se puede hacer frente a una pandemia sin posibilidad de acceder a viviendas en condiciones mínimas de higiene?

Estas condiciones de vida no son producto de la pandemia sino de décadas de desinversión e invisibilidad a esos sectores que hoy se agrava por el covid19.

Es necesario más que nunca poner en marcha un plan integral de viviendas públicas que de respuesta a las necesidades de los que menos tienen y de trabajo de calidad a los desocupados, con un impuesto extraordinario a las grandes fortunas, podría garantizarse este derecho elemental.

Los recursos ponerlos al beneficio de las mayorías

El intendente Cáffaro al igual que los otros 134 intendentes de la provincia de Buenos Aires dio su apoyo a la negociación de la deuda ilegítima y fraudulenta. 

Desde el PTS en el Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad (FITU) planteamos nuevamente que no se puede reconocer y legitimar una deuda que no fue investigada a donde se destinaron los miles de millones de dólares de deuda adquiridos. El gobierno nacional se negó a investigarla y ha pagado sistemáticamente los vencimientos utilizando miles de millones de dólares que se deberían utilizar para la salúd pública.

El proyecto de ley que fue anunciado por el oficialismo para poner un impuesto a las grandes riquezas nunca fue presentado. El FITU si presentó su propio proyecto con el objetivo de gravar las grandes fortunas, pero los bloques de Frente de Todos y Cambiemos se negaron a tratar. Dicha ley aportaría recursos económicos con los cuales se podría garantizar un ingreso familiar de emergencia de 30.000 pesos durante la extensión de la
cuarentena para los monotributistas de categorías bajas, los empleados precarizados o en negro. También para los cientos de miles de jóvenes desempleados o super explotados como los repartidores o trabajadores gastronómicos, que para ellos no hubo cuarentena en casa, sino que tuvieron que seguir trabajando en pésimas condiciones.

Desde el PTS apostamos a construir un gran partido de las y los trabajadores, de los estudiantes y las mujeres que luche por los intereses de las grandes mayorías populares que sufrimos los saqueos de los capitalistas.

Por eso creemos que debemos organizarnos en nuestros trabajos, en los de estudios, en el barrio con vecinos, amigos y la familia para luchar por mejores condiciones de vida que las que ofrece este sistema.

Seguiremos apoyando a los trabajadores que resisten los planes patronales de hacer pagar la crisis sobre nuestras espaldas como es el caso del Frigorífico Penta y Stani.



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