Los intendentes del Conurbano salieron a apoyar la idea de Kicillof y pidieron volver a fase 1

27

Lo que ya se planteó como una posibilidad, es ahora apoyado y hasta pedido por los municipios del Conurbano bonaerense. Los datos alarman: “A este ritmo, las camas se terminarán en 9 días”, sostuvo el intendente de Avellaneda.
Si el ritmo de contagios continúa de la misma forma, en solo 9 días el sistema de salud de Avellaneda, por ejemplo, se quedaría sin camas disponibles. Esa es una realidad que comparten muchos municipios del Conurbano.

Con el pesado dato sobre sus espaldas, los intendentes decidieron salir a apoyar la idea de que el gobierno nacional y provincial decrete la vuelta a la fase 1 de la cuarentena, para evitar más casos de Covid-19.

“Necesitamos volver a Fase 1. A la velocidad de contagio que llevamos, nuestras camas disponibles podrían terminarse en 9 días. Sabemos que es un momento muy difícil pero es necesario priorizar la salud”, tuiteó hace unas horas el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, que se animó a pedir sin tapujos la vuelta de la cuarentena más dura.

Pero esa idea parece ser compartida por varios mandatarios más. El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, vaticinó que “los días más difíciles están por llegar” y pidió más “medidas restrictivas”.

“Acompañaremos las medidas que sean necesarias para cuidar a nuestra gente”, escribió el dirigente peronista. Entre Avellaneda y La Matanza, por tomar esos dos casos, sumar más de 4.700 personas infectadas.

En esa línea, también se expresó Mayra Mendoza, la intendenta de Quilmes, uno de los municipios más golpeados por el virus chino: “Desde nuestro municipio expresamos la necesidad de extremar las medidas de control y prevención con el objetivo de evitar que los contagios sigan aumentando”, escribió la exdiputada nacional.

Otros distritos se encuentran en la misma –y delicada- situación. En Lomas de Zamora, por ejemplo, hay 1.340 casos positivos de coronavirus. En Lanús, otros 1.260, algo superado en Quilmes, que llegó casi a los 1.900 casos de Covid-19.

La situación en el Conurbano es cada vez más alarmante. En San Miguel, contabilizan otros 400, en Morón cerca de 500 casos, en San Martín ya casi tocan los 1.000 mil casos, en Tres de Febrero, 825 y en La Plata cerca de los 500. La lista sigue con estadísticas similares.

Ante este panorama, el presidente de la Nación, Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof y el jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se reunieron para decidir lo que ya es vox populi: anunciar la vuelta de la fase 1 para el AMBA. La única medida efectiva que conocen los sistemas de salud de todo el mundo ante el avance de la enfermedad y la inexistencia de una vacuna.

El escenario más complejo –ese que se venía evaluando desde mediados de marzo- parece golpear las puertas de los municipios y por eso, no habría grietas políticas con la idea de volver a la fase más dura de la cuarentena.

Aún así, el intendente de Vicente López, Jorge Macri, aseguró que acordó el “aumento en los controles vehiculares”, pero le pidió al gobernador “no cerrar los comercios cercanos”.

Según los datos del gobierno bonaerense, en estos tres meses de pandemia y cuarentena, la provincia pudo avanzar en la “recuperación del sistema sanitario”. Eso se tradujo en un aumento de 31% de las camas de terapia intensiva en 40 municipios que integran el AMBA.

Cuando Kicillof asumió, el pasado 10 de diciembre, en esa región solo había unas 2590 camas críticas. En los meses de cuarentena, el gobierno aprovechó para reforzar los hospitales: ese número ahora es de 3757 de camas.

Fuente: telam.com.ar