MIRÓN: “YA LOS HEMOS INTIMADO PARA QUE ELABOREN UN PLAN DE CONTINGENCIA”

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El Municipio, los Bomberos Voluntarios y la Policía Ecológica volvieron a ingresar a la planta industrial de TFL el jueves por la tarde ya que una de las válvulas presentaba una pérdida de agua amoniacal, un producto que en grandes cantidades es nocivo para la salud.

El subsecretario de Políticas Ambientales, Mariano Mirón, contó que el jueves por la tarde recibieron el alerta de parte de la seguridad de la planta ya que dentro de la misma comenzó a sentirse un fuerte olor.

Además de funcionarios y personal de Políticas medioambientales municipal, en el lugar también se hicieron presentes Bomberos Voluntarios de Zárate, Defensa Civil, Policía Ecológica de San Martín y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).

Juntos recorrieron la planta y ubicaron la válvula averiada que tenía la pérdida de agua amoniacal (hidróxido de amonio). La misma terminó de ser reparada cerca de la medianoche.

“Pudimos deducir que la válvula había sido golpeada por un cartel que se cayó por el viento, y le produjo una avería”, dijo Mirón a la prensa, y luego remarcó que “no había nadie de la empresa para que se hiciera cargo de la situación”.

El funcionario también adelantó que el Municipio se presentó ante el Juzgado Federal de Campana para denunciar la situación de abandono que hoy existe en la planta de TFL, ubicada en la zona industrial de nuestro distrito.

“Ya los hemos intimado para que elaboren un plan de contingencia, pero la situación es de una gravedad extrema porque no responden a nuestros requerimientos”, afirmó Mariano Mirón.

Recordemos que a principios de 2013 la Dirección Ejecutiva de la empresa alemana TFL Argentina S.A. anunció que discontinuaría la producción de colorantes en su planta de Zárate por razones de costos industriales. En ese entonces siguieron adelante sólo con el tratamiento químico de curtiembre.

Pero a mediados de 2014 los trabajadores denunciaron la existencia de un vaciamiento de la planta que la empresa posee en Zárate, con el objetivo de “cerrarla y reemplazar la producción local por importaciones arribadas desde la zona franca de Uruguay”. TFL habría presentado un proceso preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo.

En febrero de este año fueron despedidos más de 100 trabajadores de la planta. Días después, se clausuró la fábrica luego de que sonaran las alarmas de evacuación en reiteradas oportunidades y no se hiciera presente ningún gerente de la empresa para hacerse cargo de la situación.

FOTO: ilustrativa