Mariposas Negras

El Municipio fumiga espacios públicos contra la mariposa negra

Personal del Municipio de Zárate comenzó a fumigar esta semana los espacios públicos para colaborar en la eliminación de las molestas mariposas negras que en estos días comenzaron a aparecer en la ciudad.

Recordemos que en los meses de octubre, noviembre y diciembre, la secretaría de Salud llevó a cabo una intensa campaña de fumigación contra la gata quemadora (larva de la mariposa negra) en más de 300 lugares de la ciudad, principalmente en espacios públicos (parques, costanera, árboles ubicados en veredas), e instituciones (clubes, escuelas, etc).

Si bien recién han aparecido las primeras mariposas, se prevé que las zonas más afectadas sean los espacios verdes con frondosa arboleda, espacio ideal para la proliferación de la mariposa.

Más allá de haber fumigado para eliminar la gata quemadora, la mariposa puede volar largas distancias y probablemente muchas puedan llegar desde la zona insular.

El responsable del área de bromatología y zoonosis municipal, Federico Sauter, indicó esta mañana que las mariposas se posan sobre la vegetación y desprenden espículas (especie de pelos o cerdas finas) que pueden provocar serios casos de alergias y urticaria.

También conocida científicamente como Hylesia Nigricans, la mariposa negra es un insecto (de aspecto similar a una polilla, pero de mayor tamaño) característico de Argentina y Brasil.

La hembra posee en su cuerpo escamas huecas con histamina, sustancia química involucrada en las respuestas locales del sistema inmune, que puede producir dermatitis o problemas respiratorios.

La mariposa suele tener una vida que no supera los tres días y tiene hábitos nocturnos ya que suele amontonarse en los lugares donde hay mucha iluminación.

Para evitar los problemas que ocasiona la mariposa, se recomienda no dejar prendas de vestir tendidas durante la noche ya que las mariposas negras pueden chocar con ellas y diseminar sus espículas tóxicas; colocar mosquiteros en ventanas, para que el insecto no ingrese atraído por la luz; no intentar pisar al espécimen con el pie descalzo o aplastarlo con la mano; y no barrer en seco superficies donde se haya depositado el insecto, para evitar levantar los “pelos”. En su lugar, es preferible lavar las zonas en cuestión.

Los síntomas más característicos en los humanos son un brote tipo sarpullido, con intenso picazón que se localiza en todo el cuerpo, pero en particular en las áreas de contacto, como manos y pies.



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