TORRES DIPUTADO 090816

Medio Ambiente y Calidad de Vida, por Marcelo Torres

En el día Mundial del Medio Ambiente quiero compartirles un ejemplo que escuché hace poco y que desde entonces no para de dar vueltas en mi cabeza: la primera botella de plástico que se fabricó en el mundo, todavía existe en algún lugar.
Ello se debe a que las botellas de plástico pueden tardar hasta mil años en degradarse, mientras que este material todavía no alcanzó los 160 años desde su creación, en 1860.
El dato fue desarrollado por Jerónimo Batista Bucher, un  joven argentino de 21 años que fue elegido por la Universidad de Harvard como uno de los cien líderes del futuro, por crear un proyecto que apunta a detener la contaminación plástica, uno de los desafíos más grandes del planeta.
Las dimensiones del problema son inimaginables, pero las soluciones están al alcance de la mano: reemplazando las “botellitas” de agua por una recargable, dejando de usar las bolsas plásticas de los almacenes, y hasta olvidando los pañales y toallitas higiénicas femeninas para habituarse a las de tela o a la “copa menstrual”.
Las acciones concretas que podemos hacer cada uno desde nuestro hogar son múltiples, y muchas veces no implican gastos económicos, sino que hasta promueven el ahorro.
Pero todas estas acciones necesarias deben ser acompañadas por políticas públicas que se orienten a la preservación de nuestro tesoro más preciado: el planeta.
Necesitamos un estado que fomente el uso de materiales ecológicos para la construcción de viviendas, los programas de energía sustentable, la separación de los residuos sólidos urbanos, el registro y control ambiental de las industrias.
Necesitamos gobiernos que inviertan en concientizar a los vecinos, y promover hábitos que preserven el medio ambiente.
Lamentablemente estamos muy lejos de lograrlo si evaluamos las políticas gubernamentales, por eso tenemos un doble desafío: por un lado, generar consciencia predicando con el ejemplo, y por otro, exigir propuestas y políticas de gobierno en pos de la preservación del medioambiental.
Los vecinos tenemos la responsabilidad de comportarnos educadamente en nuestra casa en común, que empieza por los pequeños gestos, como el de tirar los residuos en los cestos públicos.
Las vidas de todos serán mejores si en los lugares donde caminan están libres de basura, si donde trabajan respiran aire limpio, si nuestro río no estuviera contaminado.
Para que ocurra, la sociedad debe movilizarse en defensa de lo público, evitando que el patrimonio en común se convierta en tierra de nadie.


Dejá tu Comentario