soldatich_nicolas

DEL SHOCK AL GRADUALISMO

Argentina tiene experiencia en Shocks y Cepos en diferentes escalas y métodos, se han utilizado como paliativo o salidas de emergencias, en todos los casos acompañados siempre por una ruptura política, lo más reciente fue el cepo al dólar del gobierno K, que en una acción de arrojo fue eliminado de un plumazo acompañado de su consecuente devaluación. Sin embargo, se conservan aún ciertos CEPOS que limita la escuálida economía a riesgo de convertirse en famélica, La Estanflación (Inflación con Recesión) que sigue deprimiendo la actividad productiva y económica, el salario, el consumo, y la inversión futura, El Déficit Fiscal como consecuencia del excesivo gasto público, el fallido ajuste de tarifas que obliga a una emisión monetaria lacerante y un tipo de cambio atrasado, El atraso cambiario, como consecuencia de las anteriores, y La Restricción Externa y su fragilidad de acceso a los Mercados de Capitales.

“En definitiva, hablamos siempre de los precios relativos de la economía, (Tipo de cambio, Salarios, valor del dinero, valor de los Bienes y Servicios, tasa de interés, etc” El Primero de los CEPOS es “La Inflación”, que como consecuencia de la eliminación de los subsidios y el aumento de los servicios se aceleró en los últimos meses y se transformó en un CEPO al consumo.

El Déficit Fiscal es un CEPO a la expansión de la Inversión Pública Productiva, el Valor del Tipo de Cambio (atrasado) es un CEPO a las Exportaciones y sobre todo al superávit comercial que es la única fábrica de dólares que tiene un país como el nuestro, y la falta de energía se transformó en un Cepo al crecimiento.

La historia Económica Argentina de los últimos 60 años demuestra que “nuestro país siempre salió de las crisis con políticas económicas de Shock, previa ruptura del modelo Político Económico anterior por un cambio opuesto”, no existen antecedentes de un tratamiento gradualista exitoso, por el contrario, la aplicación de políticas gradualistas siempre nos condujo a unas crisis mas profunda, nos llevó del Populismo al Desarrollismo, de este al Liberalismo, pasando después por Neodesarrollismo, volviendo nuevamente al Neoliberalismo, de ahí al Neoprogresismo y de nuevo a un populismo medio raro. Lo destacable es que en cada cambio esta precedido de una crisis de ruptura política.

En 8 meses de 2016 la economía Argentina evidencias certezas sobre direcciones y acciones que muestran resultados inequívocos

 No se puede salir de la Recesión con más Recesión.

 No puedo supeditar la recuperación de la economía a la inversión extranjera directa, en condiciones de inflación, atraso cambiario, recesión, desempleo, tasas altas de interés y déficit fiscal cercano al 8%.

 No hay formas de parar el déficit fiscal con las políticas actuales y sin plan fiscal y macroeconómico (solo con endeudamiento y a tasas de interés internas más altas todavía)

 La eliminación y baja de las retenciones al agro, las mineras, la suba del piso de ganancia, la eliminación del IVA del 21% a algunos sectores de la economía, el atraso de las paritarias y la consecuente caída de la actividad económica, hicieron caer la recaudación, esto profundiza el déficit fiscal.

 Los únicos dólares que están ingresando son por la liquidación de los granos y por especulación financiera, los bonos, Lebac tienen una alta tasa de retorno, esto afecta la caída del tipo de cambio y empeora la competitividad sin mucha intervención del banco central para no inyectar mas pesos en el mercado.

 Por las altas tasas de interés del BCRA esta aumentando el Déficit Cuasifiscal, la última ves que se enfrentó una situación asi fue cuando fracaso el Plan Austral y estalló el Plan Primavera

 Con un tipo de cambio no competitivo (atrasado) no hay incentivos para las inversiones productivas, ni en el sector exportable ni en el mercado interno deprimido.

En síntesis, el plan bomba funciono a la perfección, se cumplió el epitafio que perfectamente puede ser atribuible a la herencia dejada “El bien que se quiso hacer se hizo mal, y el mal que se hizo se hizo bien” una indigna realidad solo atribuible a un canalla.

Si no se puede bajar el gasto Público, tengo que aumentar los ingresos, y para eso necesito crecimiento mediante la inversión extranjera, pero no es atractivo un país con un déficit fiscal cercano al 8%, recesión, caída de la actividad industrial, alta inflación, aumento del desempleo, sin gas, sin petróleo, sin energía, tipo de cambio atrasado, exportaciones estancadas e importaciones crecientes y una tasa de interés interna que ronda el 30%.

Los subsidios no son ni buenos ni malos, deben cumplir el rol de proteger a sectores vulnerables y de promoción de los sectores estratégicos que se quieran desarrollar, producen aumento del Gasto Público y son perjudiciales si se mantienen por largo tiempo, pero no deben producir efectos perjudiciales para el resto de la economía, y para ello necesito siempre un dólar competitivo, y hoy está atrasado, esto genera tenciones en el sector productivo, y este atraso se debe a la alta inflación.

El déficit fiscal con las complicaciones para actualizar las tarifas, los anuncios de pago a jubilados, la baja de las retenciones a la soja, la eliminación de las retenciones a la minería, la baja del IVA algunos sectores, dará como resultado mayor déficit fiscal y el Plano fiscal es crucial.

La historia Argentina demuestra que una situación fiscal como la actual, provocó el Rodrigazo en los 70, hizo estallar el plan de Martínez de Hoz en los 80, fue la que hizo fracasar el Plan Austral a fines de los 80 y la que quebró la convertibilidad a fines de los 90, por estos antecedentes es importante pensar que sin política fiscal y de equilibrio macroeconómico fracasara el tarifazo como lo estamos viendo y el anunciado plan de obras públicas, ya que todo se encamina a un mayor déficit fiscal, que a diferencia del gobierno anterior, este déficit se intenta financiar mayormente con deuda y no con emisión monetaria y reservas, pero que entren dólares por especulación financiera dadas las altas tasas del banco central, no significa que se puede emitir pesos contra dólares, porque esa modalidad es inflacionaria, ya se emitieron en los primeros 6 meses más de 30.000 millones de pesos.

El ultimo Cepo: El Arreglo con los fondos buitres y el levantamiento del cepo cambiario sin una política financiera dejo renga a la economía, porque el aumento del flujo de divisas por capitales especulativos, la liquidación de las exportaciones de soja van genera una revaluación del peso, este atraso cambiario obligo aumentar la tasa de interés por valores superiores al 30%, ninguno de estos dos hechos son buenos para un modelo económico. Con un tipo de cambio atrasado, alta tasa de interés, y divisas ingresando, exigen un modelo de equilibrio macroeconómico y fiscal, que el gobierno aún no expuso para volver a la racionalidad del equilibrio, y este es un CEPO que se suma.

Perspectiva y Opciones :El gobierno saliente dejo la economía a punto de estallar, en condiciones fiscales y macroeconómicas peores a las del 2001, el dilema hoy es “continuar con una eternidad de ajustes Homeopáticos que traerá una estanflación prolongada y costosa”, o un “cambio de política económica y de ejecutores intentando evocar una ruptura con el modelo anterior”.

No exponer la situación económica heredada fue un grave error, después de 8 meses ya no se le puede echar la culpa al gobierno anterior , el año ya se perdió, y se debería empezar a trabajar para el 2017.

El camino del gobierno y su política económica conduce al mismo resultado que ha obtenido, no es un problema de dosis, sino de remedio, la historia de nuestro país nos muestra que los procesos de recuperación están precedidos por una ruptura del proceso político anterior, un fuerte liderazgo del nuevo espacio y una política de Schock en el plano económico, estas características hoy no se encuentran, el presidente no es el jefe político de su espacio de coalición, esto obliga a explorar alternativas para obtener otro resultado.

El gobierno debe aprovechar estos meses del 2016 para conformar un acuerdo económico con todos los sectores para llevar adelante un plan fiscal, monetario y macroeconómico, que incluya el congelamiento de toda la economía como mínimo por un período de 12 meses, una alternativa para bajar la inflación sin más recesión y ajuste.

San Agustín decía que el hombre no encuentra la verdad, debe permitir que la verdad lo encuentre, el gobierno ya ha sido alcanzado por la realidad, no debe negarla ni cerrarse a las alternativas, tiene todo por hacer, y aún le queda tiempo para sumar logros o asumir sus fracasos.

Nicolás Soldatich

Economista y Consultor

(*) documento original http://soldatich.com/el-ultimo- cepo-del- shock-al- gradualismo-y- la-eternidad-de- ajustes-homeopaticos/



Dejá tu Comentario