HCD 160316

CARTA DE OPINIÓN: SON LADRONES

Por Eduardo Rivas *

Cantaba Ignacio Copani que “Los funcionarios que no cumplen sus funciones ¿qué son?… son ladrones”, y parece ser que no está equivocado en su diagnóstico.

En la labor legislativa es común el que se tomen conceptos vertidos en proyectos elaborados con anterioridad para complementar nuevas propuestas, lo cual abona la teoría de un par de compañeros de trabajo que sostienen que la innovación está en un cajón del escritorio, por lo que no vamos a cuestionar en estas líneas tal actitud. Muy por el contrario, es interesante el poder adoptar posturas y opiniones previamente vertidas para lograr encontrar nuevas soluciones a los problemas que enfrentamos.

Lo que sí es sumamente cuestionable, y seguramente Copani le dedicaría algunos versos, es la actitud asumida por el Departamento Ejecutivo en la confección del Proyecto de Ordenanza por el que proponen la creación del Consejo Consultivo Económico Social y Político, a través del Expediente  030/16.

Al leer el texto en cuestión uno encuentra que más que un Proyecto para analizar la situación local sobre el empleo lo que se hizo fue un “copiar y pegar” de diferentes proyectos para intentar hacer algo local.

Es una falta de respecto a la ciudadanía que se hayan copiado textualmente partes del proyecto del ex Diputado Nacional Guillermo Estévez Boero de 1988 (1.209-D.-88), en el que líder del extinto Partido Socialista Popular proponía la creación del “Consejo Económico, Social y Político” y que fuera reproducido entre otros, con mayores o menores modificaciones, en 2001 por los legisladores Giustiniani y Barbagelatta, en 2008 por Mónica Fein, en 2013 por Hermes Binner… que en 2010 fuera presentado por el Diputado Nivio en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires…

Los mismos argumentos para, al menos, gobiernos de tres orientaciones políticas diferentes… para tres realidades socioeconómicas diferentes…

Pero si no alcanzara con semejante plagio, que ni siquiera es reconocido en la escritura del Proyecto en cuestión, se avanza más adelante en la copia de parte del articulado de la Ordenanza 8606/99 de la ciudad de Neuquén…

Se citan proyectos presentados en el ámbito nacional, y ninguno de índole local. Se habla de la reforma constitucional nacional, y nada del debate político local, salvo dos menciones al “socialismo Nuevo Zárate” Y todo eso para describir la realidad socioeconómica del Partido de Zárate.

Lo hecho por el Departamento Ejecutivo Municipal, es decir, lo hecho por el Intendente Osvaldo Cáffaro sobre el tema, y avalado por el Concejo Deliberante, es una burla al intelecto de la ciudadanía.

Pero si no bastara con todo esto, y sin entrar a discutir el fondo de la cuestión puesto que carece de seriedad un Proyecto hecho a partir de la copia de partes de otros proyectos sin mayores análisis y apelando a la acumulación de citas bibliográficas con el objeto de darle solidez académica al texto, aunque la más cercana en el tiempo data de más de una década atrás, resulta llamativo, sorprendente y hasta tragicómico que el texto fuera acompañado por algunos concejales.

Si se hubiesen detenido a leer el texto remitido, habrían notado que se critica con ferocidad las políticas de la década del noventa, que fueron acompañadas por varios de los Concejales del Distrito, e incluso que el texto critica el propio accionar del HCD al afirmar que “venimos planteando reformas en esta ciudad que dan cuenta de las necesidades de nuestro tiempo como la creación de un Consejo Económico y Social en a fin de fortalecer las instituciones representativas que han demostrado en nuestra realidad su debilidad y creciente fragilidad.”. Al respecto dos comentarios, el primero que siguen hablando de ciudad ignorando al resto de Distrito, para el oficialismo Zárate es sólo Zárate, sin incluir a Lima, Escalada y la zona de islas; y el segundo comentario se refiere a que texto original hablaba de realidad, en lugar de ciudad, pero al “bajarlo” a la situación local cambia radicalmente el sentido y de mencionar un crítica general al sistema, pasa a centrarse en el rol del Honorable Concejo Deliberante..

Un gobierno acostumbrado a “zarateñizar” funcionarios, se dedica ahora a “zarateñizar” proyectos, y acompañado por la ¿oposición? que afirma, según consignan los medios, que “No se puede borrar con el codo lo que se escribe con la mano.”, pero si se puede tomar prestado lo que escriben otras manos.

También dice el Proyecto que “Podemos decir que nuestra democracia recuperada en 1983 se caracterizó por la ausencia de una voluntad de concertación. Los partidos políticos mayoritarios se manifestaron reticentes a arribar, junto a todas las fuerzas sociales, a un acuerdo real y de base acerca de las orientaciones fundamentales para el gobierno de nuestra sociedad. Porque, lo que ha dominado, es la tendencia de los partidos a defender su actividad y la representación político-partidaria emanada de las urnas, como el ámbito exclusivo de participación institucional.”, redacción que es entendible dada la característica de opositor de los autores originales, pero considerando que en el caso local esta afirmación es formulada por el partido de gobierno que lleva más de ocho años al frente del Departamento Ejecutivo municipal, cabría preguntarse, y preguntarle, por qué mantuvieron y mantienen esa política de “ausencia de una voluntad de concertación”.

Finalmente, es sospechoso el cambio propuesto por el concejal Lignazzi quien ‘solicitó la modificación del Artículo 16, donde quedó establecido que “las sesiones del consejo podrán ser públicas”, eximiendo el carácter de obligatoriedad que presentaba el documento original’. ¿Qué querrá no hacer público el concejal Lignazzi?

Son muchas las cuestiones que deberían encontrar respuesta, pero en un Municipio donde las preguntas nunca son respondidas y los pedidos de información elevados al Departamento Ejecutivo son totalmente ignorados, quizás haya que bucear en los anales legislativos para encontrar algún proyecto que proponga garantizar la obligatoriedad de dar respuesta a los requerimientos de la ciudadanía, a través de sus representantes.

Quién sabe dónde estará Copani tras el 10 de diciembre, pero mientras esperamos que el Intendente Cáffaro y sus funcionarios den cuenta de sus actos cumpliendo con las normativas legales vigentes y permanentemente incumplidas, quizás pueda ser de interés sumarlo a alguna actividad cultural local para que recupere aquellos versos que afirmaban que “Los funcionarios que no cumplen sus funciones ¿qué son?… son ladrones”.

* Licenciado en Ciencia Política, Universidad de Buenos Aires.

eduardorivas07@gmail.com | @eduardorivas07



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